1 dic. 2014

Día 1: The Extraordinary Tale

He decidido inaugurar mi Diciembre de cine con The Extraordinary Tale porque seguramente sea, de todas las elegidas, la película que más ganas tenía de ver. Esta película llegó a mí de una manera bastante extraordinaria, también, y aunque en un principio no le seguí mucho el rollo, la verdad es que en las últimas semanas mis ganas de verla fueron creciendo y creciendo, así que pensé que, en vez de verla cuando quise, podría hacerme esperar un poquito para así cogerla con más ganas.

Con muchas ganas la he cogido y la he disfrutado muchísimo. Como deben de disfrutarse los cuentos, claro (ya que esta película se vende a sí misma ya desde su título como uno): con impaciencia, con emoción, con ganas de divertirse y de sufrir un poquitín y bueno, por qué no... con ganas de aprender una moraleja. 


Una de las mayores satisfacciones que me ha dado esta película es que la moraleja encaja perfectamente con mi modo de ver la vida, y creo que eso es fundamental para que te encante o simplemente te guste The Extraordinary Tale. Y es que este cuento es tan extraordinario que quizás a algunas personas les pueda parecer demasiado, pero todo buen cuento tiene que tener un poquito de exceso, ¿no? Si las princesas son excesivamente guapas, las brujas excesivamente malas y los príncipes excesivamente encantadores, The Extraordinary tale es extraordinariamente divertida.

Os podría contar muchas cosas más sobre esta película pero no lo voy a hacer. Os dejo con las ganas para que vosotros también queráis verla, y es que se me ocurren un montón de razones por las que ver esta película. La primera, porque es un copón de película, y saltándome todas las del medio, la última: porque es española. Y ya sabéis que en esta casa se fomenta el cine español. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario